May 13 /2008
  Vincúlese Acceso de usuarios
Inicio
Encuestas
¿Como enfrentar el problema de la Parapolítica?
 
Blog Fotográfico
El campo
Feb 15
Formulario de acceso





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
PARAPOLÍTICA Y REFORMA POLÍTICA PDF Imprimir E-Mail
Wednesday, 07 de May de 2008
Otras Noticias
mod_dbrss2 AJAX RSS Reader poweredbysimplepie

pardo.jpgasociándose a esta reformita.

 

Gota a gota se desborda la represa. Eso ha pasado con la incidencia de la violencia en la política nacional. Hace años se denunció en muchos escenarios la alianza entre paramilitares y políticos. Se denunció, se advirtió, se dijo; nos descalificaron a muchos por decir esto, pero ocurrió. Y ocurrió con una intensidad mucho mayor que lo que advertimos los más pesimistas.

La crisis se profundiza cada día y está lejos de tocar fondo. Se la quiere minimizar, reducir a un problema solo de los políticos y solo de algunas regiones. La 'parapolítica' ha sido presentada como una crisis que toca a muchos congresistas y a casi todos los partidos.
Eso es así, pero no es la raíz del enredo. El problema no es solo de los congresistas y de los partidos que los avalaron. No. Esta forma de hacer política, que permitía efectuar pactos tácitos o explícitos entre 'paras' y políticos, que miraba para otro lado ante la combinación de violencia y corrupción con política, es el núcleo del problema.

Esta forma de hacer política nunca fue desautorizada por el gobierno de entonces. En una ocasión,antes de las elecciones del 2006, dos partidos de la coalición de gobierno purgaron de sus listas a tres o cuatro congresistas, que fueron recibidos con los brazos abiertos por otro partido uribista. Las entonces voceras públicas de las Auc visitaban el Palacio hasta poco antes de ser detenidas. El propio Presidente, en su afán por lograr la aprobación de alguna reforma tributaria, dijo que eran bienvenidos los votos de esos congresistas mientras no los metieran a la cárcel. Esta forma de hacer política nunca fue desautorizada por el gobierno de entonces, que es el mismo de ahora.

Hoy, algunos congresistas uribistas, elegidos en listas desmanteladas por llamamientos judiciales, se rasgan las vestiduras y piden sanciones políticas para los jefes de los partidos que permitieron la 'parapolítica'. ¿Y ellos qué? ¿Qué pasó con sus jefes? En vez de una sanción política, esos jefes de los partidos uribistas fueron premiados con ministerios, en sus personas o en sus representantes. Los partidos hoy desmantelados por llamamientos judiciales mantienen rigurosamente sus cuotas en la administración. Siguen siendo parte de la coalición, de la gobernabilidad, de la mayoría.

Es claro que los partidos son responsables. Incluso el Liberal, que, a pesar de haber descalificado enfáticamente las alianzas con 'paras'; de haber rechazado a muchos aspirantes que se fueron a otros partidos y salieron allí elegidos y están presos; de tener una política abierta de descalificación de conductas, que ni siquiera de boca asumieron los partidos uribistas, tiene responsabilidad. Pero el Gobierno también la tiene, y no poca, en la crisis.

La reforma política que ahora se tramita no es el remedio para semejante enfermedad. La discusión se ha reducido a la curul vacía, que es una mediocre respuesta al problema. Esto solo no impedirá que se repita lo actual, ni hará que se recupere el sentido colectivo de la política. El Partido Liberal comete un error histórico si se sigue asociando a esta reformita. Está bien que lo haya hecho hasta ahora, pero las circunstancias se han deteriorado drásticamente. Es una reforma que pretende fortalecer partidos, algo razonable y necesario, pero que no resuelve el problema. Se debería retirar de esta reforma, que se presenta como una solución a la 'parapolítica', pero que no lo es, y proponer un acuerdo que recupere la política, no para los políticos, sino para los colombianos. Un acuerdo entre la oposición y el Gobierno, encabezado por el Presidente, que trate no solo el asunto de las curules de reemplazo, sino que modifique el sistema electoral para la elección del 2010. Que incluya todos los elementos que gravitan en la crisis.

Mientras tanto, el partido de la U, como si nada pasara, y cuyo presidente anunció ayer su renuncia por una investigación preliminar en su contra, sigue recogiendo firmas para la segunda reelección como si fueran cosas distintas. Como si la reelección resolviera alguno de estos problemas. Como si otra reelección tapara la crisis del sistema político.

Rafael Pardo Rueda

 
<< Inicio < Anterior 1 2 3 4 5 6 Siguiente > Final >>

Resultados 1 - 1 de 6